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31.07.2010 | 09:40
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Catupecu Machu se presenta hoy en Junín
La potente banda visitará por primera vez nuestra ciudad esta noche desde las 22 en el Cine San Carlos. Hay gran expectativa por ver la presentación en el marco de su Gira de Moebius 2010. Las entradas están en venta en Girasol Todos, Quintana 101.

Catupecu Machu se presenta hoy por primera vez en nuestra ciudad. La banda, liderada por Fernando Ruiz Díaz, copará el San Carlos desde las 22, con su propuesta potente e innovadora y reconocidas canciones que rotan en todas las radios. Se trata, sin dudas, del grupo que mejor suena en vivo en este momento en el rock argentino.
 

 

Aquí, una nota que le fue realizada a la banda por el sitio www.rocknuestro.com.ar


Pensaba en la frase “todo en sincro por azar” y también aparece la palabra suerte en el tema “Juego Sagrado” y en la obra de Catupecu Machu…
Fernando: SÍ, pero yo no creo mucho en la suerte. Dice caras o cruces, suerte que encuentro, o me ha encontrado, o simplemente fue.

Claro eso es lo que yo te quería decir, en una parte decís sincronía por azar y en otra parte suerte, ahí esta la idea.
Fernando: Es el binomio, las dos caras del azul, o la ambigüedad de las cosas, el no estar tan seguro de las cosas, viste cuando te dicen: “che pero a veces ustedes son muy controversiales”. Sí, como todas las cosas, lo que pasa que en nosotros queda a la vista, porque hacemos canciones.

En otra parte decís: “juega a los dados”, los dados están librados al azar.
Fernando: Claro, lo que pasa es que si lo ves de un lado es el azar, y si lo ves del otro, todos los sucesos que tuvieron que pasar para que en ese momento tires los dados, no hay nada de azar, es un toquecito.
Sebastian: Es desde siempre, desde el libre albedrío, casual o causal, nunca se va a saber.
Fernando: Como seríamos nosotros, dos personas que por momentos creemos mucho en el libre albedrío y que las casualidades no existen. Después que sí que existen.
Macabre: Juega a los dados también puede ser una cuestión de arriesgar, más que la suerte.
Fernando: A veces explicar las letras es difícil, nosotros no tenemos manera, ni con la música ni con la letra que sea por ahí algo literal, algo tan concreto. Es por ahí como algo pictórico, entonces es como los cuadros, que el interlocutor, el que lo está mirando es el que termina de hacer el cuadro

Se completa la obra.
Fernando: Se completa la obra con el sacudón ese que te da la impresión que te causa, entonces lo que hacemos nosotros es un poco eso. Por eso también dicen, pero los escuchas en vivo y los temas tienen algo más

Tienen como un aura y transmiten una energía que se plasma en el público. ¿Cómo lo vivieron el 25 de mayo tocando para tanta gente?
Fernando: ¡Impresionante! Estuvo buenísimo. Aparte a mí lo que me quedó del show fue ver esa cantidad impresionante de gente y darme vuelta y mirarlos a ellos. Viste que hice subir una chica del público, como para decirle: “mirá”, aunque sea uno de ustedes que mire esto, mirá lo que es.

Sos un frontman arriba del escenario y muy espontáneo, se nota que dejás todo. ¿Tenés algún referente? ¿Te sale natural?
Fernando: El otro día me hicieron acordar mis primas, que estaban en mi casa, porque vinieron por un tema con Gaby y unas cosas que estamos atravesando, y vinieron varios familiares. Y estaban hablando entre ellos, y ahí una prima mía que dice que yo había nacido en el escenario y me recuerda una cosa que me sorprendió. Salvemos las distancias, entendamos lo que quiero decir, muchas veces me pasó, sobre todo con gente más grande que me dicen: “vos tenés una cosa de Freddie Mercury, tenés una cosa de frontman, que no es el tipo que esta ahí, pasa algo mas”. Y vos sabés que mi prima dice: “cuando vos eras chico”, yo no me acordaba de esto, a mi me encantan los autos y la música, y me contaban: “vos desde chico dibujabas a Meteoro todo el tiempo y dibujabas a Queen”. Y yo digo mirá que loco, debe haber algo que viene de ahí. Porque era muy chiquito ahí, a los ocho empecé a tocar la viola y sería esa misma época. Era la época que estaba Kiss y Queen, era como una competencia, que vino Queen a tocar acá. Yo vi a Queen en Vélez, me quede en la pileta, mi mamá después no me dejé salir un montón de tiempo. Pienso que eso debe tener una gran influencia. Después mi papá también, era un gran orador y cantaba bastante bien y dicen que era un tipo con una personalidad bastante parecida a la mía, yo bastante parecida a la de él en realidad. Entonces calculo que debe venir de ese lado, porque fíjate que Gaby es distinto

En cuanto a lo que decías recién de las letras, que el interlocutor termina de completar el cuadro o la obra de arte. En las composiciones ¿Qué surge primero la música o las letras? ¿Sos prolífico, sos de escribir?
Fernando: Escribir, escribo mucho. Escribir, agarrás una lapicera y escribís en cualquier lado. Después para grabar música tenés que tener la compu, la guitarra a mano. Nosotros estamos haciendo siempre muchas cosas, pero no tenemos como un método. Hubo muchas épocas distintas: Dale es un disco en el cual depositamos tres años de venir haciendo temas, después Cuentos Decapitados fue un disco de un año de estudio, que habíamos hecho muchas cosas en la sala, después Cuadro dentro de Cuadros es un disco para el cual me ayuda Gaby a elegir la primer porta-estudio que uso, entonces ya empieza ahí una cosa más intima de estar componiendo y no hay mucho método. Todo pasa, todo queda, la guitarra ahí y la escritura como automáticamente

Como un estado de catarsis.
Fernando: Claro, pero no hay tanto método, creo que lo de la escritura viene porque yo escribo desde antes. Antes de haber compuesto ninguna canción yo escribía todo el tiempo, no escribía canciones pero escribía cosas. Y un poco también lo que nos pasa en Catupecu es que tenemos como una sinergia, cada uno de los músicos con el otro, y se da una cosa como bien dijo Zeta (Bosio): “Catupecu es como una jauría que va, o como una montonera. Cuando vos te metes con ellos, ellos te incluyen”, y pasa eso. Y eso después va traducido con la música, somos muy entusiastas entre nosotros y cada uno impulsa al otro. Un día me levanté con una cosa y los llamé a cada uno y les dije: “boludo, el disco que viene tenemos que hacer cosas a tres bajos”, entonces también lo que pasa es que el otro se entusiasma y aparece un teclado nuevo de él (Macabre), o me compro yo un teclado, o aparece un bajo nuevo, y todos lo vivimos como un acontecimiento. Entonces no es “yo tengo una viola”. Mi viola la tiene él y él ve eso y lo disfruta y con todas las cosas somos así. “¿Te parece que esta campera me ponga para el show?”. “¡Uh sí esta buenísima!”, entonces al vivir esto la música tiene un enriquecimiento. Por ahí hay muchos temas que los compongo solo, es una cosa rara, porque los compuse solo pero los compuse en función de un grupo. Me pasó en una nota hace poco que me decían: “che ¿y una carrera solista no pensaste?”, y yo digo no, yo pienso las cosas en función de un grupo, ese es el pensamiento. Bueno compuse solo pero pensando en esto, en que harían ellos (el resto del grupo).

Claro, vos pensas en las características de cada uno y cómo lo pueden enriquecer.
Fernando: No. Yo siento lo que tiene cada uno y pienso lo que necesita el tema, nosotros somos muy de ponernos en función del tema, yo no sé si cada uno toca lo que hay que tocar ahí. Pero el tema es ese.

Haciendo una lectura podríamos decir que es muy democrático.
Fernando: Yo no creo en esa cuestión de democrático.
Macabre: No hay, porque si hay democracias, también incluye jerarquías. Y acá todo es lo que tiene que ser, si el tema incluye que lo tiene que hacer todo él y el tema es increíble, lo que importa es que el tema es increíble, no importa quien lo hace. Si de repente un tema sale porque salió en la sala, y aporta un albañil que esta ahí, entra el albañil en juego, o sea lo importante es en sí la música y la idea, el concepto de todo.

Fito Paéz también decía eso, como que es ingenuo pensar en una democracia dentro de un grupo de rock.
Fernando: Nosotros como vivimos las cosas, cada cual tiene una personalidad importante en lo suyo. Y a cada uno de nosotros le gusta eso del otro, y cada uno lo hace valer, es como que hay un ego…Una vez (Sergio) Rotman me decía: “ustedes tienen un ego muy sano porque tienen admiración por el otro”.
Macabre: Es como una admiración constructiva; cada uno tiene una característica muy particular, inclusive el manager, los chicos que forman parte de la banda, el diseñador gráfico que hace la tapa. Cada uno admira la capacidad particular de hacer que tiene el otro, y la respeta mucho. Sin lugar a dudas ninguno de nosotros pude hacer las cosas que hace él (Fernando) porque es como decía hace un rato, nació con eso él. Entonces lo que hace Catupecu es potenciar. Así como cada uno con sus independientes características lo hemos apoyado en la función que cumple, lo que hace desde su lugar. Por eso no es ni democracia, ni monarquía, ni nada de eso, es Catupecu. Esta es una visión particular pero yo creo que Catupecu es como una entidad que está más allá de nosotros. En una nota decíamos: “Catupecu está vivo”, y muy vivo sin Gaby en este momento físicamente tocando y eso es prácticamente imposible. Sucede porque hay un vector que impulsa esa idea más allá de nosotros mismos, más allá de la personalidad de cada uno. Es la idea, algo que tiene que perdurar, que lo necesita la música, que lo necesita el universo, ¿entendés?
Fernando: Yo decía en una nota que a veces llegás a un punto en que lo tomás como cuasi litúrgico, religioso, pero no religioso en el sentido que se conoce. Cuando pasó lo del accidente de Gaby yo les pregunto a todos si hacíamos el Obras, y mi mamá me decía: “ustedes tienen muchos amigos músicos y hay muchos bajistas que van a querer estar ahí”, entonces me acuerdo que era justo la pascua y el Zorrito (Von Quintiero) viene y dice: “las religiones en este momento oran, rezan, y nosotros los músicos tocamos”. Y yo me quedé pensando y dije: “ahí está como lo vemos nosotros”.

Además se nota que el grupo a lo largo de los años ha sumado integrantes y también se han ido, pero cada uno aportó algo nuevo y Catupecu a la vez mantuvo su identidad.
Fernando: Porque las situaciones en las que vivimos nosotros no nos aburrimos nunca. Herrlein me acuerdo que cuando entró le preguntaban: “che pero vos tocaste la batería al principio y ahora estás de vuelta”. Y el dice: “¿Sabés que pasa? Catupecu es lo menos aburrido que conocí en mi vida”. Por qué, porque todo el tiempo pasan cosas. En el momento que vivimos las cosas con Zeta y con Pichu éramos un grupo, una formación, así lo vivimos, de la manera que lo podíamos vivir, alucinante a su manera. Y en este momento también, cuando nos dimos cuenta que el bajista y el guitarrista tenía que ser Seba, y el también decidió que sí, entonces fuimos y le metimos para adelante. Hay una cosa que nosotros vivimos cuando empezamos en el under, todas las cosas tienen como una etapa: la primaria, la adolescencia, después viene la facultad que es cuando estudiás en serio, ¡va! hay gente que estudia medicina porque el papá lo mandó. Córdoba es un ejemplo, hay tanta gente que viene a estudiar y termina chupando todos los días y después le dicen al viejo: “che viejo, perdoname pero no me gusta”. Yo le decía a Seba “vos tranquilo, tenés que vivir esto” porque por más que Catupecu sea lo que sea, hay que vivir el amanecer del día, el mediodía, el anochecer, el ocaso, la noche solo, ¿entendés? Entonces eso le aportó cosas interesantes a Catupecu porque hay cosas que en su momento les tocó vivir a Macabre o Herrleim, que son cosas que yo ya viví. Entonces él está viviendo algo que aporta una cosa., esto es ver lo enriquecedor que puede ser cualquier situación. Yo no sé si lo que pasó con Gaby… preferiría que no sea enriquecedor para Catupecu. No sé si fue enriquecedor, sí fue partícipe de todo esto.

Fue fortalecedor aparte.
Fernando: Fortalecedor, partícipe, yo no sé. En un sentido fue fortalecedor y en otro nos destrozó la cabeza. Hay como una cosa de que uno se quiere recuperar de eso, y es casi imposible. Cuando entró Seba dijo: “yo no vengo a ser un reemplazo de Gaby, Gaby es único”.

De hecho se percibe que te acomodaste muy bien. Te veía en el show del bicentenario corriendo por todos lados.
Sebastián: A eso lo veo en una película, yo voy ahí y morimos en el frente. Cada uno sabe el espacio que ocupa.
Fernando: Claro eso está bueno. Vos sabés que es re loco, es lindo. El otro día me preguntaba Gustavo Olmedo en la Rock and Pop: “¿qué es lo que quisiste decir cuando expresaste en una nota que tocás lo que pide la canción?” La canción “Nuevo libro” en un momento era con la eléctrica, pero después era con la criolla, ¿entendés? Entonces él nos decía: “¿Qué significa lo que pide la canción?” Es eso, que sé yo, Macabre originalmente era bajista, y toca muy bien el bajo, pero Catupecu necesitaba un tecladista y resulta que Macabre es tecladista, y para mí es uno de los tecladistas de bandas de rock que más me gusta porque sería difícil que otro tecladista toque con nosotros, porque no es sólo el tecladista, es cómo se encara la cosa. Es un instrumentista, y por ahí dice: “en un tema hace falta bajo”, y ahí vamos.
Sebastián: La banda tiene toda una mística que parece que si no estás adentro de Catupecu no se entiende. Ellos me hicieron tocar el bajo sin saber que yo había estudiado cuatro años de bajo, ellos me conocían como guitarrista, y me dijeron: “vos vas a ser el bajista”, ¿entendés? Es por otras cosas que estamos acá.

Se entiende perfectamente el sentido de darle a la canción lo que la misma pide. No es cuestión de hacer solos a lo loco, sino de darle un curso.
Sebastián: A la canción y a Catupecu también
Macabre: Es algo que yo aprendí de él (Fernando) que a la canción hay que quitarle el ego nocivo, porque hay temas en Simetría que son muy potentes como “Alter ego” o “Piano Y RD”, sin embargo las guitarras están haciendo más construcciones de bases, o como más generando un ambiente, están más como un teclado, y viceversa. Hay un montón de temas de Catupecu que el teclado es la guitarra sosteniendo la base atrás y eso por ahí en una banda con muchos egos no sucede, entonces lo que predomina es el ego del instrumento de la persona que lo maneja. Entonces no termina saliendo lo mejor de la canción, sino lo que esa persona tiene ganas.

Claro, en los artistas que ponen el ego por sobre la canción.
Macabre: Es un gran ejercicio eso porque tenés que escuchar lo que está pidiendo la canción. Nosotros estamos 6 meses en el campo por ejemplo, y por ahí la gente nos dice: “¿Seis meses? ¡Tanto tiempo!” y en esos seis meses estás escuchando arriba lo que tiene que ir, ir buscando la letra, y por ahí estar en un proceso de que tiene que ser una letra entera y le falta una palabra, y la buscás. Eso es escuchar lo que el tema necesita, y saber de que por ahí lo podés llenar de cosas pero no le estás haciendo bien al tema. “Anacrusa” es a la vez un tema muy sencillo y muy complejo porque está casi todo en una sola nota, y de repente aparece una parte instrumental que hizo él (Fernando) que es increíble. El tema necesitaba eso.
Herrlein: En la música clásica pasa eso: por ahí ves a un tipo que toca el triángulo en la orquesta, está tres horas esperando, y toca en el momento justo.
Fernando: El que toca los timbales, vos lo mirás al chabón que no hace nada, porque el violín está en todas las partes, pero de repente aparece y hace una cosa épica.
Herrlein: Pero la obra pedía eso, y tiene que haber una persona que haga eso, ¿entendés? Es necesario que esté.


Macabre recién mencionaste la experiencia del campo. ¿Qué etapa del disco se terminó de hacer en esa reclusión de ustedes?
Macabre: Esencialmente la idea principal era cranear el disco, iba ir un par de semanas a empezar a escribir. Para empezar a planificar y dibujar los primeros croquis del disco. Y la verdad es que nos encontramos muy a gusto ahí. Empezó a haber magia, empezaron a salir cosas. Esas dos, tres semanas se transformaron en un mes, después fueron dos meses y dijimos: “bueno sigamos así”. Se terminaron transformando en seis meses, y lo que iba a ser una preproducción, un bosquejo general, se terminaron haciendo casi todos los temas terminados allá y un montón de instrumentos que quedaron grabados de lo que se hizo ahí en el campo. Después cuando volvimos se grabaron, por cuestiones de ambiente y micrófonos, las baterías y algunas voces. Después te diría que gran parte del disco se grabó ahí, los teclados, bajos.
Fernando: igual creo que fuimos alterando el plan todo el tiempo.

Paco de Lucia decía que el momento de edición llega cuando la editora finalmente te obliga a editar, porque siempre escuchás una canción y le querés cambiar algo, nunca terminás.
Fernando: Zeta cuando salió Dynamo de Soda, dice las mezclas no se terminan, se abandonan.
Herrlein: Y las composiciones también porque en realidad, la composición es infinita, todo el tiempo la podés cargar con toda la artillería, o la podes hacer con una guitarra acústica o a capella. Ni una está bien, ni la otra está mal. En realidad todo está bien.
Fernando: Por eso después terminamos haciendo muchas versiones del mismo tema nuestro. Porque mirá “Batalla” la cantidad de versiones que atravesó. Cuadro Dentro de Cuadros es un disco que por eso te decía, nada es lo que parece. En realidad “Batalla” es el primer experimento en el que agarré la viola, la rompí toda. Y vos la escuchás y aparecen unos teclados que Macabre decía: “¡Boludo tiene unos sonidos que los tengo yo en el prof”, el primer teclado que él compró y el primer teclado que usó en Catupecu cuando entró. Después esa versión en realidad la tocamos en vivo con guitarra y bajo. No, yo cantaba y no tocaba nada y mi hermano tocaba el bajo y era teclado y bajo. Y después se hizo la versión de el “Íntimo Interactivo” con el violín y con cajón peruano. Después hicimos la versión esa con Guillespi, y el otro día en el Luna la tocamos con Pettinato (risas). ¿Entendés? Y vos decís ¿cuál es el tema? Son dos temas distintos. Vos escuchás este tema y no tiene nada que ver con el original, pero nada. Sí, la letra, la manera de poner las voces, pero después.

La manera de poner las voces por ahí esta diferente también en Simetría que en Cuadros Dentro de Cuadros”
Fernando: Sí, por eso. Y ¿cuál de todas es la versión elegís de ” batalla”? Y en un lado puede ser la primera. Yo te diría que, mi cerebro, la última.

Y en cuanto a los instrumentos que recién hablabas de los teclados. ¿Son de estar al tanto, de querer comprar algún instrumento nuevo o ya creen que es suficiente con lo que tienen?
Macabre: No, somos unos enfermos, lamentablemente. De hecho él (Fernando) tiene una pedalera que creo que no dura nunca en una misma configuración más de un mes, vive cambiando los pedales. (Risas).
Herrlein: Le cambia todos los cables, quiere dejar todo perfecto. Siempre está todo perfecto y (refiriendo a Fernando) no está, entonces te cambia y te cambia.

Esa etapa de experimentación también queda plasmada en el disco porque si uno se pone a escuchar todos los discos de Catupecu, ninguno se parece en muchos aspectos al otro, sigue manteniendo la identidad de la que hablábamos recién, pero son bastante cambiantes.
Herrlein: En eso también va lo que vos dijiste recién, que es lo que decía yo siempre, que Catupecu Machu es lo menos aburrido que hay. En todo se demuestra y creo que en lo que más se puede ver para afuera, es en la música. Creo que ninguno de nosotros podría soportar hacer una copia de lo anterior. Creo que en un punto sería como faltarnos el respeto a nosotros, o faltarle el respeto a la música.

¿Cuáles son los discos suyos con los que más se sienten afín o que más les gusta? Porque creo que hay algo en lo personal que uno siente determinado cariño o afecto.
Herrlein: Pasa que en un punto los discos son como hijos también. Aparte cada cual tiene lo suyo y representa un momento de nosotros.
Fernando: Nosotros a la música no la tocamos, la vivimos. Entonces al ser de esa manera, viste es casi como…viste porque siempre veo a la gente que le pasa algo copado con vos, te mira, y te dicen no cambies nunca. Y yo digo, imposible. Porque en el lapso de esta entrevista cuántas células del cuerpo se murieron.
Sebastián: Por suerte lo único que no cambia es el cambio en Catupecu.
Fernando: Entonces eso queda ahí. Después por ahí ves a la distancia cosas que te representan más en un momento. Hay temas que son alucinantes de Catupecu que no los tocamos nunca más porque no representa algo que queremos tocar. Pero todos tienen como lo suyo ¿entendés? Para mí hay como una obra de Catupecu que tiene una cosa que fue muy grosa para mí, en cuanto a no solo a Catupecu, sino a lo que pasaba en ese momento, lo que significó en ese momento, como un antes y un después a lo que era el enfoque en un estudio y todo, fue Cuentos Decapitados. Cuentos Decapitados tiene una cosa en cuanto a lo que es la búsqueda del aura y un montón de cosas que marcó un antes y un después. No sé si se ve para afuera, pero si en lo que es el músico, grabando en un estudio. Fue el primer disco que se grabó entero en protool. Tiene como una fusión de cosas, en cuanto a lo que es Gaby como productor, el ingeniero del sonido que estaba en ese disco que es Richard Troilo. Las canciones, tiene como una cosa de obra completa ese disco que es como cuando decís discos, que se yo, de los Rolling Stones, o me encanta David Bowie digo, viste “Earthling” o “Outside” son dos cosas que digo, me da una sensación, digo, el tipo realmente existió, hizo toda una cosa para llegar a esto. Entonces ese disco tiene como una cosa de obra maestra en ciertas cosas, es la percepción que me puede dar ese disco.
Sebastián: Pero escuchás Ziggy Stardust y es insuperable. Dale por ejemplo tiene una cosa que.
Fernando: Es cierto. Lo que me decían un día: “ustedes tienen un primer disco que no sé cuantas bandas tiene un disco así”. Si vos te pones a ver “Dale”, o “La llama”, “Mil voces finas” o “Hay casi un metro al agua”, ojalá algún día volvamos a hacer una canción así. Suena impresionante, yo las escucho y digo: “¡la puta madre, mirá!”. Tienen como una cosa de los arreglos. Algunas cosas que hasta me suenan como adultas para lo que éramos en ese momento.
Sebastián: Para mí tiene las mejores líneas de bajo, “Dale”.
Fernando: sí, también el bajo de “Calavera deforme”. Vos pensá que el bajo de “Calavera deforme” fue como una cosa icónica. Era un icono: “¿cómo se hace para sonar así boludo?” Y no era una cuestión ni de equipos, nada. O sea Gaby no tenía ni en pedo los equipos que tenemos ahora para tocar en vivo. Fue después que crecimos que pudimos tener muchas cosas más. Y era el bestia éste tocando ahí. Tira unas líneas de bajo de “Mil voces finas” o por ahí las líneas de “La llama”, las locuras que hacía. Por ahí es un tema que no lo tocamos más después pero “los tres deseos” tiene un bajo que vos lo escuchas y decís ¡que tremendo! y ves que después Gaby dedicó toda su vida a hacer bajo con tapping y no lo usó siempre.

Y fue el momento.
Fernando: Claro, después por ahí es una impronta, una evolución, una involución a raíz de eso. “En los sueños” por ahí, yo la había hecho en el porta estudio. Y ¿ves que todas las situaciones son distintas? En otro disco estuvo más claro, me acuerdo que estaba “Magia veneno”.

El bajo de “Magia veneno” es tremendo.
Fernando: Es tremendo. Bueno, lo que hice con “Magia veneno” fue hacer con una acústica (tararea) turarurar. Como las líneas de la guitarra, y los cambios que hacía el bajo, porque si vos te fijas vas viendo que es algo obsesivo que va ahí, (hace el sonido con las manos y tararea) turarurar. Entonces es el bajo el que va marcando los cambios. Yo le metí eso pero Gaby hizo el bajo. Gaby hizo todo el quilombo ese y entonces hablábamos del sonido y me acuerdo la charla con Macabre y Gaby puntualmente. Y le digo: “mirá, yo la verdad que, las canciones están ahí, está bueno todo, pero no tengo idea lo que es el audio del disco, no me preguntes porque no sé”. Entonces imaginate a lo que se llegó después, está la composición. Pero ahora en este disco fue completamente distinto, ya venía cada cual con una cosa de audio, y bueno ahí va lo de que cada cosa va alimentando lo otro y se llega como a un punto que ni nosotros sabemos a lo que vamos a llegar.

Una aspecto que siempre destaqué del grupo fue que hicieran interpretaciones de otros artistas como Soda Stereo, Metrópolis, Fito Páez, Charly García, Héroes del Silencio, etc. ¿Qué artistas de rock argentino pudiste ver que te hayan impactado más o con cuales tenés más afinidad?
Fernando: Lo que pasa es que cada uno tiene lo suyo. Un poco compartimos con Massacre, pero yo tampoco fui un gran cultor de Massacre de entrada. Y Macabre sí. Macabre curtió mucho a Los Brujos yo los vi muchas veces pero no. Como soy el más grande del grupo vi un montón de cosas que ellos no. Nosotros hicimos el tema de Metrópolis y yo a Metrópolis lo vi en vivo pero para Gabriel Metrópolis ¿qué es “Metrópolis”? Le mostré el tema, ¿entendés?
Hay tantas cosas que es bastante interminable la lista. No pararía, sería Sumo, Soda, Los Redondos, todas las bandas que vi en vivo. Spinetta. Es interminable. Porque los artistas grosos en la Argentina son un montón. Digo grosos no solo por masivo. Porque ahora nos gusta mucho Lisando Aristimuño y es un pibe que la mayoría de la gente no lo conoce. no es un tipo que llega a miles de personas, pero es un capo. Después nos gustan muchos artistas que son mainstream y otros como Sumo, Los Violadores; Seba escuchó mucho heavy metal, mucho punk argentino, Todos Tus Muertos; hay mil cosas. Discos de los Babasónicos nos gustan.
Yo por mi parte ni fui un gran cultor de Massacre, como no fui un gran cultor de los Héroes del Silencio. La gente piensa que como hicimos esos covers… en realidad a mi me gusta mucho más Bunbury solista que los Héroes del Silencio. Pero ese tema de los Héroes formo parte de una gira de Catupecu en que estábamos todo el tiempo escuchando ese tema por que nos había gustado, y por ahí Macabre fué mucho más cultor de los Héroes y Massacre. A mí de Massacre lo que más me gusta es su actitud, y tienen temas que son gemas como: “Plan B: anhelo de satisfacción”, que es una de las obras maestras de la música de rock argentino. También me acuerdo de Los Fabulosos Cadillacs, que grabamos un tema en un disco homenaje a ellos; también una banda que tiene un integrante de Los Cadillacs que no se conocía mucho, que se llama Cienfuegos, que la re curtimos y los invitamos a tocar de soporte de Los Catupecu. También hay bandas como Los Natas que no los curtimos pero tienen algo que está buenísimo, hace poco tocamos con ellos en Tafí del Valle, y estuvo buena la charla que tuvimos y la onda de los pibes mata. Los Estelares tampoco los curtimos, pero cuando estuvimos con Manuel (Moretti) ahora acá. Hay mucho y de todo y por ahí no te puede gustar todo.

¿Qué les significo ser elegidos para tocar en esta conmemoración del bicentenario de la Argentina?
Fernando: Lo copado es haber tocado ante toda esa gente que estaba, después lo otro: ¡viva la patria!, eso es para los militares, que se yo. Nosotros llega un momento en que dejamos tanto tocando… que no somos muy fútbol, asado y vino, a nosotros nos gusta la música, viajamos y llega un punto en que nos sentimos ciudadanos de cada lugar que tocamos porque lo extrañamos. Para mí no tiene nada que ver Buenos Aires con Córdoba, con Mendoza, cada lugar es un país. Si yo traigo un tipo de Marte y le digo vamos a la metrópoli Buenos Aires, y el tipo entra y ve todo eso y después lo traemos a Córdoba, y va escuchar que hablan distinto, que comen distinto, que chupan distinto, son países dentro de países; nosotros vamos a Uruguay que nos gusta mucho, a Chile que lo conocimos tocando y que la gente es muy copada, y que la pasamos muy bien.
El “¡Argentina, Argentina!” que se gritaba ayer estuvo bueno por una cuestión sentimental del “vamos Argentina”, como lo dije ahí “somos un gran país, somos un cúmulo de gente, hay cosas muy alucinantes, pero como lo dije en otra nota: nosotros valoramos mucho más a la cantidad de artistas que han salido que a la política. ¿El bicentenario que fue? Independizarse de los españoles que se estaban robando todo, y después los de acá también robaron todo. La nacionalidad se festeja por hecho, después la gente no le da bola, la vida espiritual sería como ama a tu prójimo con optimismo. ¿Que es la navidad? Un festejo casi pagano, ¿qué tiene que ver emborracharse y beber como un hijo de puta con el nacimiento de Jesucristo? que fue el primer revolucionario, el primer rockero, el primer todo en un punto, como lo fue Buda.
Ayer: “¡vamos Catupecu!”, y dale, vamos a festejar, y creo que lo bueno que tubo lo que pasó acá y lo de Buenos Aires es que la gente trascendió lo político y fue un festejo popular, ves que la gente acá tiene espíritu, y como somos los argentinos, el dvd de Madonna fue filmado en River, el de U2 también, y ahora no pueden tocar más artistas, ¿Por qué?, y porque se enojó una señora. Argentina es uno de los países más alucinantes para tocar, no por algo todos vienen a tocar acá. En una nota Gaby dijo: “el cambio no va venir desde lo político, va venir desde lo humano”
Seba: Yo pienso eso como dice Fernando: estado mínimo, individuo máximo.
Fernando: El cambio no va a llegar de un político, el cambio va a llegar de todos nosotros: el artista comprometiéndose con su arte, ustedes comprometiéndose con la nota, es la única forma para que esto cambie.

 

 
 
 
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